ISO 14000


Introducción

Los campos empresariales, legales y técnicos están siendo revolucionados debido a la implementación de los estándares ISO 14000. Estos han cambiado la forma en que ambos, gobiernos e industria, enfocan y tratan asuntos ambientales. Los estándares proveen un lenguaje común para la gestión ambiental al establecer un marco para la certificación de sistemas de gestión ambiental por terceros y al ayudar a la industria a satisfacer la demanda de los consumidores y agencias gubernamentales de una mayor responsabilidad ambiental. ISO 14000 sigue los pasos de su pariente ISO 9000, una serie de estándares internacionales establecidos en 1987 para sistemas de gestión de calidad. Si el éxito y la aceptación que han tenido los estándares ISO 9000 son algún indicador, en poco tiempo la adopción de ISO 14000 llegará a ser una realidad para compañías que están luchando por la expansión de su empresa y su mantenimiento en la vanguardia del mercado internacional, cada vez más competitivo. Las páginas siguientes ofrecerán una introducción de la historia y filosofía de ISO 14000, resumirá los requerimientos básicos y las pautas establecidas en los estándares y discutirá los asuntos legales y técnicos a tener en cuenta por empresas que persigan la adopción de estos estándares.


La Organización Internacional de Normalización

ISO 14000 ha sido desarrollado por la Organización Internacional de Normalización (OIN), cuya base está en Ginebra, Suiza. Fundada en 1946, la organización está compuesta por delegaciones gubernamentales y cuasi-gubernamentales que representan a más de 100 países. Estados Unidos está representado por el Instituto Nacional Americano de Estándares (ANSI). Aunque en un principio el enfoque fue el desarrollo de estándares técnicos para productos, en 1979 la organización cambió de rumbo y empezó a trabajar en una serie de estándares de gestión de calidad que posteriormente se convirtieron en lo que hoy conocemos por ISO 9000. Los estándares ISO 9000 fueron diseñados para asegurar la calidad de productos de los proveedores, terminar con las evaluaciones de calidad duplicativas, ayudar a las empresas a desarrollar sistemas de control de calidad y proporcionar certificaciones para clientes que desean productos libres de defectos.

Desde su introducción en 1987, los estándares ISO 9000 han ganado amplia aceptación en todo el mundo. Aunque fueron diseñados como un conjunto de estándares voluntarios, la certificación ISO 9000 se ha convertido en un requisito de facto para muchas compañías que comercian con la Unión Europea y otras regiones del mundo que han hecho de esta certificación condición indispensable para la asignación de contratos y la entrada en ciertos mercados regulados. Sin embargo, el acceso al mercado y las exigencias legales no son las únicas razones por las que ISO 9000 han cuajado de tal forma. Compañías certificadas bajo ISO 9000 han reportado mayor credibilidad de sus productos, mejoras de mercadeo e incrementos de productividad de hasta un 30%. Asimismo, la amplia aceptación de ISO 9000 ha liberado a muchas compañías de la confusión por la duplicidad de evaluaciones de calidad de productos que eran previamente requerida por los distintos clientes y agencias reguladoras. Tales beneficios no han hecho más que acelerar el ritmo de aceptación que ISO 9000 ha ganado en todo el mundo.


El Desarrollo de ISO 14000

En respuesta al creciente número de estándares de gestión ambiental adoptados en todo el mundo y al inesperado éxito de ISO 9000, a principios de los 90 se empezaron a recibir llamadas pidiendo el desarrollo de un conjunto de estándares para sistemas de gestión ambiental. Este movimiento provocó en 1991 el comienzo de una investigación por parte de la Organización Internacional de Normalización sobre la viabilidad de una serie separada de estándares de gestión ambiental. Para 1992, un comite técnico compuesto de 43 miembros activos y 15 miembros observadores había sido formado y el desarrollo de lo que hoy conocemos como ISO 14000 estaba en camino. En octubre de 1996 el primer componente de la serie de estándares ISO 14000 salió a la luz pública.

ISO 14000 es un conjunto de estándares diseñados para ayudar a empresas a establecer y evaluar objetivamente sistemas de gestión ambiental. Los estándares son voluntarios y no tienen obligación legal. Contrario a la percepción común que se tiene, los estándares no establecen un conjunto de metas cuantitativas en cuanto a niveles de emisiones o métodos específicos de medir esas emisiones. Por el contrario, ISO 14000 se centra en la organización proveyendo un conjunto de estándares basados en procedimiento y unas pautas desde las que una empresa puede construir y mantener un sistema de gestión ambiental. ISO 14000 describe el marco del tipo de gestión que se necesita para un sistema de gestión ambiental eficaz y como establecerlo. ISO 14000 requiere que las empresas definan su política ambiental, establezcan metas para la implementación de mejoras en su gestión ambiental, desarrollen una cultura de preparación y actuación ambiental y lleven a cabo evaluaciones objetivas de progreso o deficiencias en la gestión ambiental. Los estándares también establecen un procedimiento de auditoría y certificación de sistemas de gestión ambiental por tercera parte y guías para la evaluación de productos y etiquetado. Todos los estándares son documentos cortos y simples y han sido escritos con gran flexibilidad para permitir su implementación en instalaciones de diferentes tamaños y naturaleza y en países con distintos niveles de tecnología y estructuras legales. Como tales, se espera que ISO 14000 provean con un cuadro universal para la mejora de la actuación ambiental.

Un examen de los diferentes componentes de ISO proporciona el mejor punto de partida para empezar a desarrollar un entendimiento del proceso de los estándares ISO 14000. El comité técnico de ISO 14000 está compuesto de seis subcomités y un grupo de trabajo, cada uno a cargo de los diferentes aspectos de la gestión ambiental. Tres de los subcomités han desarrollado estándares sobre los temas de organización y evaluaciones lo que incluye sistemas de gestión ambiental, auditorías ambientales y evaluaciones de actuación ambiental. Otros tratan con temas de evaluación de productos y procesos tales como eco-etiquetado, evaluaciones del ciclo de vida (desde materia prima hasta residuo) y los aspectos ambientales de los estándares de productos. Un ultimo comité está encargado de términos y definiciones. El propósito de todos los grupos de trabajo dentro de los comités es proporcionar guías neutrales y voluntarias que compañías de todo el mundo pueden usar para desarrollar y aumentar el potencial de sus sistemas de gestión ambiental.


Sistemas de Gestión Ambiental

El subcomité 1 (SC1) ha desarrollado dos estándares para sistemas de gestión ambiental. El primero, ISO 14000, es un estándar de especificación que delinea los elementos necesarios de un SGA. ISO 14001 es un breve documento de menos de veinte paginas. Este requiere que las empresas definan su política ambiental, desarrollen y mantengan procedimientos para la evaluación de impactos ambientales, metas y objetivos y desarrollen un compromiso de mejora ambiental y prevención de polución. ISO 14001 también requiere que las empresas cumplan con las leyes locales y las regulaciones internas y establezcan sistemas eficaces de documentación ambiental. Los requerimientos han sido escritos de forma flexible y por tanto aplicables a empresas de distinto tamaño y naturaleza. La meta fundamental del estándar ISO 14001 es que compañías desarrollen y mantengan un compromiso de mantener un sistema de gestión ambiental apropiado a los parámetros técnicos y legales específicos de sus instalaciones. Aunque las compañías podrían conducir ellas mismas sus propias evaluaciones internas y declararse en cumplimiento de ISO 14001, el estándar ha sido diseñado para su uso en un sistema de certificación por tercera parte. Bajo este sistema, una tercera parte independiente audita el sistema de gestión ambiental de una compañía basado en el criterio descrito anteriormente. Un certificado de registro es entonces emitido, demostrando el cumplimiento de las instalaciones con el estándar ISO 14001. Tal certificado se presenta a entidades reguladoras o compañías para demostrar la legitimidad y extensión del sistema de gestión ambiental de la instalación.

El segundo documento que ha sido desarrollado bajo el SC1 es ISO 14004. Al contrario de ISO 14001, que presenta requisitos específicos para un SGA, ISO 14004 es una guía estándar. En términos generales, ofrece información y técnicas para establecer un SGA que cumpla con los requisitos de ISO 14001. El propósito de ISO 14004 es que sea usado como una herramienta interna y no como un procedimiento de auditoría. Con la excepción de ISO 14001, esta característica final es común a todos los estándares de la serie ISO 14000.


Auditorías Ambientales y Evaluaciones de Actuación Ambiental

Los estándares desarrollados por el subcomité 2 (SC2) son similares a ISO 14004 en su propósito. Estos estándares presentan el esquema para una auditoría eficaz, dan las pautas para llevar a cabo auditorías ambientales, y establecen los criterios para cualificar auditores. Es importante resaltar que la tercera parte que esté evaluando el cumplimiento del SGA con ISO 14004 no tiene que utilizar necesariamente el estándar de auditorías. Aunque se podría utilizar de esta forma, el estándar de auditar está diseñado como herramienta para ayudar a organizaciones a establecer procedimientos de auditoría eficaces más que como requisito de ISO 14001.

El estándar organizacional final trata del mantenimiento de un sistema de evaluación de actuación ambiental. Este tipo de evaluación es distinto de las auditorías en el sentido de que es un proceso constante y continuado mientras que las auditorías solo ocurren a intérvalos de tiempo medidos. El hecho de que uno de los requerimientos de ISO 14001 sea que las compañías establezcan metas ambientales y midan continuamente su progreso hacia esas metas, hace que la evaluación de su actuación sea un elemento importante del proceso de ISO 14000. El estándar de evaluación proporciona pautas para recolectar datos ambientales y determinar el criterio más efectivo para determinar y medir la actuación. Como tal, su uso más importante es como mecanismo de gestión interna.


Estándares Relacionados con el Producto

Otros dos comités y un grupo de trabajo del comité técnico de ISO están desarrollando estándares guía para los aspectos ambientales relacionados con los productos y los procesos de producción. El primero establece pautas para evaluar el ciclo de vida de un producto. La idea detrás de este estándar es que el completo entendimiento de los efectos ambientales de un producto requieren una evaluación de su completo ciclo de vida, desde la recolección y transporte de la materia prima hasta su desecho y la gestión de residuos.

Un segundo grupo de documentos establece estándares para el etiquetado de productos y otros requerimientos ambientales hechos por compañías. Aunque hay un gran número de razones para estandarizar el etiquetado ecológico, la meta principal es asegurar que las demandas ambientales son legítimas y no engañosas. A pesar de que los estándares de etiquetado ISO no son obligatorios, es probable que su aplicación se convierta en una práctica generalmente aceptada.


Beneficios de su Implementación

Con la publicación de ISO 14001 en Octubre de 1996, la práctica de evaluación e implementación voluntaria de ISO 14000 rápidamente llegará a ser una realidad para compañías que participan en el mercado internacional. Aunque ISO 14000 son estándares voluntarios, como la experiencia de ISO 9000 ha demostrado, la certificación ISO 14000 probablemente se ha convertido en un requisito de facto para compañías compitiendo por contratos y que quieren mantener su posición en el mercado europeo y otras partes del mundo.

Las demandas provenientes del mercado son la razón más poderosa para obtener ISO 14000 que la potencial presión por parte de los organismos reguladores. Compañías extranjeras por ejemplo, puede que requieran la certificación ISO 14001 como prerrequisito para hacer negocios con empresas estadounidenses. Esto ha ocurrido a gran escala en el caso de ISO 9000, y es probable que ocurra igualmente con ISO 14000. Por ejemplo, así como ha demostrado la controversia producida por la captura de delfines en la pesca del atún y el uso de recipientes de poliestireno por McDonald's, hay una creciente demanda por parte de los consumidores y compradores de que las empresas sean más responsables con el medio ambiente. Compañías registradas bajo ISO 14000 pueden que ganen una posición ventajosa promocionando sus productos a un público cada vez más concientizado en los temas ambientales. Además, la certificación ISO 14000 puede ser presentada por una empresa como prueba de una política ambiental positiva en el caso de sufrir un incidente, limitando la responsabilidad legal de la organización; las agencias reguladoras y el público posiblemente estarán más dispuestos a perdonar a una compañía que cuente con un SGA.

Aparte de eliminar el miedo a perder competitividad, hay una serie de beneficios financieros que acompañan a la implementación de ISO 14000. Así como los sistemas de control de calidad que las compañías pusieron en practica con ISO 9000, el desarrollo de un SGA eficaz puede tener beneficios de fondo. Teniendo un sistema de gestión de riesgo ambiental y de auditoría internacionalmente reconocido, las compañías pueden reducir su responsabilidad y las probabilidades de un accidente ambiental costoso. Las auditorías ambientales también pueden hacer incrementar la eficacia al descubrir prácticas ambientales poco efectivas en áreas tales como la gestión de producción y de residuos. Finalmente, la adopción de un sistema de gestión ambiental estándar y verificado objetivamente puede ahorrar tiempo y dinero a las empresas al reducir el número de auditorías ambientales duplicativas requeridas por agencias reguladoras o contratistas y facilitar los procesos de obtención de permisos y licencias.


Conclusión

Los estándares ISO 14000 proporcionan a gobiernos e industria beneficios sustanciales pero también algunas preguntas. Como conjunto de guías voluntarias orientadas a procesos, ISO 14000 ofrece un marco flexible pero estandarizado para la gestión y certificación ambiental. Las empresas que implementen ISO 14000 casi seguramente verán beneficios en las áreas de competitividad, eficacia y relaciones públicas; como sugiere el éxito de ISO 9000, la mayoría de las empresas no se pueden permitir el ignorar los nuevos estándares. Sin embargo, el adoptar ISO 14000 requerirá conocimiento total de sus complejidades e implicaciones para asegurarse una adecuada protección empresarial y que los beneficios de la implementación de ISO sean maximizados.


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